PRIMERA A

LA ÑATA Y BARRACAS SE MATARON A GOLES

Aunque parezca repetitivo, la realidad marca que cuando La Ñata encuentra un rival que le gusta entrar en su juego, se dan esos partidos «de potrero», en los que el futsal táctico queda de lado y solo gana el que acierta más, en vez del que se equivoca menos como suele pasar en el común de los partidos.

La diferencia clara entre los demás partidos y estos, no suele ser solamente la cantidad de goles, sino la enorme cantidad de situaciones de gol, ya que si bien La Ñata y Barracas igualaron 7 a 7, si el partido hubiera terminado con 7 goles más por lado no hubiera sido raro, y tampoco habría marcado una falencia en los arqueros, ya que, por el contrario, en muchas ocasiones, tuvieron que brillar y atajar contra dos jugadores que llegaban en soledad para anotar uno y otro gol.

Análisis desde lo táctico sería difícil debido a que hubo muchos errores, especialmente en las marcas, pero se dio un gran cruce entre «los piqueteros» de La Ñata y «los wachiturros» de Barracas. Se tiraron caños, lujos, gambetas y todo lo que pudieron para demostrar quien era el más guapo con la pelota en los pies, y esas ganas de ganar y demostrar fue retribuida por la gente al finalizar el partido más allá de que el Camionero festejó más por como se dio el final (Con el gol de Barracas a tres segundos del cierre) pero el Naranja a la larga también aplaudió, porque sabe bien pudo haberlo perdido si no fuera por Lucas Argañaraz que tapó una y otra vez los mano a mano de su rival.

El desarrollo del partido fue favorable para la visita en un primer tiempo donde a pesar de finalizar 3 a 3, supo ir siempre arriba en el marcador, y ya en la segunda parte La Ñata logró darlo vuelta y ponerse 5 a 3, pero el cansancio nuevamente dijo presente y Barracas llegó a ponerse 5 a 5 cuando restaban 10 minutos por jugarse.

El local nuevamente se puso en ventaja para hacer delirar a su gente, pero nuevamente Barracas empataría para que toda su banda, que también llegó en forma masiva a La Ñata, gritara con todas sus fuerzas.

El partido entró en una meseta corta, y parecía que el empate les terminaba quedando cómodo a los dos, sin embargo empezaron a atacarse nuevamente y el avance de uno sin finalización, se transformaba en el ataque de su contrincante, y siempre con ventaja numérica para los que atacaban, pero sin la terminación correcta.

Pasaban los segundos y ninguno podía hasta que la llave la encontró tal vez el mejor jugador del Naranja en este Apertura, Maxi Borruto para poner el 7 a 6 a 40 segundos del final y abrazar una victoria que nunca llegaría ¿Por qué?, porque en ese período de 39 segundos, Barracas tuvo tres avances y La Ñata uno, aunque parezca mentira, ya sin piernas hubo 4 ataques, de los cuales dos no llegaron a nada, y los otros dos tuvieron a Lucas como protagonista en uno, y el otro, a 3 segundos del final fue ese último suspiro de Barracas a través de Medina, para poner el 7 a 7 final y un espectáculo que culminó con empate, y dejó a ambos equipos con ganas de volver a verse.

Lo curioso de este partido es que por tercera vez en la historia se enfrentaron La Ñata y Barracas y hasta ahora siempre fueron empates.

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