PRIMERA A

COQUETEANDO CON LA PERFECCIÓN, LOS NÚMEROS DEL CAMPEÓN

La División de Honor del Futsal de AFA se convirtió en los últimos años en un campeonato que solo tiene dos asuntos a resolver, el campeón y los descensos o en su momento también las promociones.

Al no haber playoff, los torneos siempre corren el riesgo de que algunos se corten arriba y solo sean unos pocos los que peleen el campeonato y casualmente esto viene sucediendo hace muchos años. ¿Es casualmente? Seguramente no, ya que Pinocho, Boca y en los últimos años Kimberley dominan el podio con equipos que circunstancialmente realizan campañas excepcionales para pelear igual a igual con los «Monstruos» del deporte, como pasó con América, Caballito, incluso El Porvenir y ahora Barracas que por estructura y proyecto se podría meter en el grupo selecto con el correr de los años.

Pero, además en este grupo que no suele perder más de 7,8 puntos por torneo, la vara que puso Boca en los últimos años hizo que para superarlo, quien lo haga tenía que hacer el campeonato perfecto.

El equipo de Meloni venía perdiendo solo 6 puntos por torneo, y generalmente producto de empates y no de derrotas, lo que hacía prácticamente imposible superarlo.

Kimberley arrancó el año con 6 victorias, 5 de ellas por un gol, sufriendo pero con puntaje ideal, buen pronósitco para el Celeste que sufría pero se quedaba con los tres puntos y sumaba. Para colmo Boca adeudaba partidos por la Libertadores y además ya había cedido 4 en el Certamen. Todos imaginamos que iba a ser todo lo que Boca iba a dejar en el camino por lo que Kimberley a pesar de tener puntaje ideal, corría sin margen de error, ya que perder puntos implicaba que Boca dependiera de sí mismo ya que aún deberían enfrentarse.

Así fueron avanzando, Kimberley ganó 10 de 10 y Boca seguía a 4 puntos. En el cuadro aparecía como siempre Pinocho, amenazando, también corriendo de atrás y Barracas, este equipo que fue de menor a mayor y ya contaba con una serie de partidos ganados de manera consecutiva que lo ponía entre los de arriba. También estaba Agosto en el quinteto que peleaba realizando una sorprendente campaña.

Las irregularidades en el torneo hicieron que Kimberley juegue antes contra Agosto (Fecha 13) que el dúo temerario que todos por fixture debían enfrentar (Pinocho-Boca) que ahora además se le sumaba Barracas, por lo que esas fechas pasaron a ser determinantes en el desarrollo del torneo.

El partido contra 17 De Agosto en Parque Sarmiento fue tal vez el empujón que necesitó el equipo de Basile para encarar sus tres finales de la mejor manera, ya que seguía ganando y sacaba a un rival directo de la pelea, el torneo ya quedaba entre cuatro.

Las dudas sobre el equipo de Basile empezaron a salir cuando perdió con Pinocho. El multicampeón le ganó con oficio, fue un partido parejo, tal como muchos de los que Kimberley había ganado con detalles, pero contra los de Ruscica esos detalles se inclinaron a favor del verde y blanco para que el campeonato se pusiera al rojo vivo.

Sin embargo esas dudas, fueron siempre externas al plantel. Este equipo de Kimberley demostró que siempre confió en sí mismo y así fue a enfrentar a Barracas que se jugaba la vida en el duelo para llegar con chances al final.

Por el otro lado y por esas lindas casualidades en la misma fecha se enfrentaban Boca y Pinocho con la sensación de que el ganador llegaría con chances hasta el final, mientras el perdedor iba a quedar golpeado y pasó tal vez lo menos deseado por Kimberley y fue la victoria de Boca, que además jugó antes que el duelo en Villa Modelo (terminó cuando estaba arrancando el partido en Gerli) y Kimberley tenía la presión, por primera vez en el torneo, de ganar para no quedar abajo del Xeneize justo antes de ir a enfrentarlo a Casa Amarilla, donde no perdía hacía ya tres años.

No solo que Kimberley no ganó, sino que a pesar de haber tenido situaciones de gol y demás análisis que puedan hacerse, a falta de 2 minutos perdía 1-0 y ponía a Barracas con chances, perdía su segundo partido consecutivo y llegaría a la Boca dos puntos abajo con un panorama complicado. Sin embargo empató Albertini y a segundos del final Claudino erró un remate solo frente al arco, sin arquero ya que el visitante estaba con arquero jugador y el 1-1 dejó a todos tristes.

Barracas quedaba lejos, más que nada porque no había podido pasar a Kimberley y ya acumulaba su noveno punto perdido en el año, cinco más que el Xeneize, mientras que el Celeste, dejaba de ser puntero por primera vez en el Apertura, justamente detrás de Boca a quien debía enfrentar días después y con solo un resultado a su favor, ya que el empate corría a favor del tetracampeón.

Boca llegó a ese miércoles tranquilo, con una final más por delante. En los últimos dos años, las únicas finales que había perdido había sido contra los brasileros en las finales de las Libertadores, luego había ganado absolutamente todo. Por el otro lado venía Kimberley que de 6 puntos con rivales directos solo había sacado 1 y tenía la presión del ambiente del futsal que se dividía entre los que querían ver nuevamente a Boca campeón y los que deseaban que Kimberley entrara en el cuadro de honor.

El 29 de julio a las 20.30 hs se daba inicio al «Partido del campeonato» para Kimberley. Había perdido cinco puntos en el torneo, Boca 4 y la única manera que tenía el team de Basile de superar al tetracampeón era ganarle en su propia casa y así pasó. El Celeste se defendió de manera perfecta, fue el partido perfecto y si bien el puntaje ya no era el perfecto, era lo que perfectamente cerraba para quedar arriba, con tres finales por jugar, pero arriba y sin la necesidad de enfrentar a rivales directos. Los que se venían eran equipos que juegan por otras cosas, por el descenso, por superar sus puntos del año anterior, por cortar la alegría rival, pero no jugaban por lo mismo que Kimberley que lo hacía simplemente por la historia.

Cuando sonó la chicharra en la Boca Kimberley festejó el campeonato. Para el cassette, para lo ajeno faltaban tres partidos, pero Basile y los suyos sabían que ganaron el partido que tenían que ganar. Para destronar a este monstruo llamado Boca había que ganarle, había que tirar al campeón. Como si fuera una pelea en donde había que hacerle K.O al mejor, porque por puntos y en casa iba a retener la corona y Kimberley lo logró. ¿Si fue justo? No es momento de analizarlo, ni tampoco lo va a ser nunca, porque la justicia en este deporte muchas veces no existe o es relativa. Acá hay una sola realidad y es que Kimberley ganó, cortó con el invicto de tres años de Boca, lo superó en la tabla de posiciones y quedó a un paso de ser campeón.

Luego llegó Banfield para el puntero y Lomas para el escolta. Kimberley se floreó y Boca pareció sacárselo de encima el partido, se notaba que el Xeneize estaba golpeado, pero quiso dar una pelea más.

Sin embargo todas las expectativas que estaban puestas en Glorias, único equipo que le había sacado puntos tanto a Boca como a Pinocho y a Barracas. Además, otra desproligidad, con elecciones de por medio hicieron que de los tres partidos importantes de la fecha (también jugaba Barracas vs Pinocho), dos se jugaran el viernes y uno el lunes (Algo que también habría que modificarse a futuro, para evitar suspicacias y especulaciones)

Pese a que Barracas (que le había ganado a Pinocho) y Boca hicieron fuerza por Glorias, Kimberley lo superó por 4 a 1 en un partidazo, y dio el último paso hacía el título.

El Xeneize no aguantó más y si bien arrancó ganando contra Agosto, terminó cansado impreciso y con más voluntad que juego perdiendo con este equipo de Villa Pueyrredón que realizó una de las mejores campañas de los últimos años superando ya los treinta puntos con aún un partido por jugar.

Kimberley terminó festejando en su club, en Devoto, un lugar donde seguramente iban a terminar los festejos de cualquier cancha, pero estas casualidades que suceden hicieron que estén todos juntos en el Club que viene dando pasos agigantados en el deporte.

Kimberley terminó ganando 14 partidos, empatando uno con Barracas y perdiendo solo uno a manos de Pinocho. Todavía tiene que jugar contra La Ñata en la última fecha, en lo que será la fiesta del campeón en el Parque Sarmiento.

No fue perfecto, pero estuvo realmente cerca y es lo que necesitaba para ser campeón.

FELICIDADES A TODO EL PLANTEL, CUERPO TÉCNICO Y DIRIGENTES DE KIMBERLEY.

Click para comentar

DEJA TU COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más visto

Arriba