PRIMERA A

¿CÓMO FUERON LOS GOLES EN EL TORNEO PASADO?

Un análisis observacional realizado por Alan Holsinger, entrenador de arqueros del Futsal de Estudiantes de La Plata (CABA), analiza las variables que intervienen en la consecución del gol a lo largo del Torneo de Transición 2020/21 en la Primera A de Futsal AFA Masculino. En total, se analizaron 425 goles y se empleó una metodología observacional utilizando el programa Microsoft Excel para el registro de los datos y para determinar la asociación o independencia entre los distintos tipos de variables.

Se analizaron los 79 partidos totales que se disputaron entre los 16 equipos del campeonato  en los que se estudiaron 425 goles de los 444 totales, lo que supone un 95,72%. Todos los goles se  observaron a través de internet utilizando las transmisiones efectuadas por TNT Sports y My Cujoo.

1) Zonas de definición: en el gráfico se observa cómo la zona del campo más idónea para efectuar un remate es la zona 1 con el 43% de los goles (183), seguida de la zona 2 con el 36% (155 goles). Los porcentajes más bajos los tienen la zona 4 con el 11% (45 goles), la zona 5 con el 6% (26 goles) y la zona 3  con el 4% (16 goles).

Conclusiones: los números disminuyen notablemente en la medida que el remate se aleja del arco, lo que  corrobora la importancia de la cercanía para rematar. La excepción la marca la Z3, que por encontrarse  próxima a los laterales del campo de juego presenta mayor facilidad para el arquero a la hora de contener los remates. Otra razón por la que pueden existir pocos goles desde la Z3 es que las defensas no se encuentran  los suficientemente trabajadas para cerrarse y así forzar al rival para que remate desde estas zonas.

2) Superficie del contacto: en este gráfico se describen las superficies de contacto con las que se realizan los  goles, se puede observar que el interior del pie, con el 51% de los goles (217), es la superficie más  empleada para hacer un gol. El empeine es el segundo golpe más frecuentado alcanzando el 33% (139  goles), seguido de la puntera o puntín en tercer lugar con un 10% (41 goles). La parte externa (4 goles), la  cabeza (7 goles) y otras zonas del cuerpo (7 goles) son las menos usadas, alcanzado como máximo el 2%.  Por último, quedan los goles en propia puerta que alcanzaron un total de 10 goles (2%).

Conclusiones: el interior del pie y el empeine son las superficies de contacto que más goles generaron en la  temporada analizada. El recurso de puntera es bastante útil ya que tiene la particularidad de poder efectuar  un remate potente y sorpresivo con poco recorrido.

3) Zonas del arco o portería: los resultados de los siguientes gráficos muestran cómo la zona 1 del arco es la más afectada, con el 60% de los goles (255). La zona 2 es la segunda más elegida por los atacantes, con el  21,88% (93 goles) y, en último lugar, encontramos a la zona 3 con el 18,12% (77 goles).

A su vez, podemos apreciar a través de las nuevas subdivisiones como la ZBC (zona baja central) es la más propensa a recibir goles, con el 23% (99 goles), seguida por la ZBD (zona baja derecha) con el 21% (89 goles)  y por la ZBI (zona baja izquierda) con el 16% (68 goles).

Ubicándonos en la zona media del arco (Z2), detectamos que la ZMC (zona media central) es donde más  goles se consiguen con el 11% (46 goles), seguida por la ZMD (zona media derecha) con 6,5% (28 goles) y, por último, la ZMI (zona media izquierda) con el 4,5% (19 goles).

La zona alta del arco es la que menos goles recibe a lo largo de la temporada, y la ZAC (zona alta central) es  la más susceptible de recibirlos, con un 7% (29 goles), seguida de la ZAI (zona alta izquierda) con el 6% (26  goles) y, por último, la ZAD (zona alta derecha) con el 5% (21 goles).

Conclusiones: la zona baja (Z1) del arco es la que más goles recibe a lo largo de la temporada con gran  diferencia de las otras zonas restantes. Dentro de esta Z1, llamativamente podemos identificar a la ZBC (zona  baja central) como la más propensa a recibir goles, seguida de la ZBD (zona baja derecha) y, por último, la ZBI  (zona baja izquierda). A medida que nos dirigimos hacia la parte superior del arco, los porcentajes se reducen  significativamente e identificamos a la Z3 (alta) como la zona que menos goles recibe.

4) Situaciones de juego: como podemos observar, existen cuatro factores predominantes a la hora de  convertir los goles: el contrataque (CON), el ataque estático (AE), el robo (ROBO) y las acciones de balón  parado (ABP). Los primeros dos poseen, cada uno, el 16% de los goles totales (69 goles cada uno), el robo  (ROBO) recoge el 14% (60 goles) y los goles provenientes de las acciones de balón parado (ABP) suman el  13% (54 goles).

En el escalón del medio se encuentran los goles ocasionados por la utilización del Arquero Jugador (5×4) que logran el 10,5% (45 goles), los generados por rebotes (RE) que alcanzan el 8,5% (35 goles), las jugadas  provenientes por la superación del pressing (SP) y por inferioridad (INF) que representan cada una el  5,5% del total (23 goles cada una).

En el último nivel del gráfico, se encuentran las sextas faltas (SF) que totalizan el 4,5% (19 goles), las  situaciones de superioridad (SUP) el 2,5% (11 goles), los goles en propia puerta (PP) el 2,5% (10 goles),  los efectuados por el arquero desde su área (PO) el 1% (5 goles) y los concretados de penal (P) el 0,5% (2  goles). 

Conclusiones: el 60% de los goles a lo largo de una temporada se generan a partir de cuatro situaciones de  juego (CON, AE, ROBO Y ABP).

El arquero-jugador se encuentra en el quinto lugar y dispone del 10% de los goles totales por lo que suele ser una herramienta muy útil para poder igualar partidos con poco tiempo de juego restante.

5) Número de pases: a partir del siguiente gráfico, se muestra que el 66% de los goles se convirtieron  utilizando de 0 a 2 pases (280 goles). El 20% se convirtieron utilizando 3 o 4 pases (87 goles) y el 14%  restante se divide en 7% con 5 o 6 pases y 7% con 7 o más pases (29 goles cada uno).

Conclusiones: la mayoría de los goles derivan de jugadas rápidas y con poca cantidad de pases, lo que  posibilita que la defensa rival no se ordene.

6) Número de jugadores intervinientes: en el grafico que se muestra a continuación se analiza el número de  jugadores que intervienen en las jugadas que finalizan en gol. Los ataques con la participación de uno o  dos jugadores son los que mayor éxito obtienen, con el 29% (123 goles cada una de ellas). Le sigue la  interacción entre tres jugadores, con un 20,5% (87 goles) y las ocasiones de cuatro jugadores, con 14,5%  (62 goles). Por último, se encuentran las jugadas creadas con 5 jugadores, con un 5% (20 goles).

 

Conclusiones: la mayoría de los goles derivan de jugadas en las que participan 1 o 2 jugadores. Mientras más  rápida sea la jugada y menos jugadores intervengan existe mayor probabilidad de éxito en la consecución del  gol.

7) Tiempo de juego: este grafico muestra la proporción de goles que se suelen convertir teniendo en cuanta la variable del tiempo de juego. Las segundas partes suelen ser más decisivas para la consecución del gol,  siendo los últimos 10 minutos (30-40 min) los más proclives a que se produzcan goles con un 33% (138  goles). La primera parte no presenta diferencias significativas entre los primeros y últimos 10 minutos, ya  que ambas tienen un 21% (91 y 88 goles respectivamente).

 

Conclusiones: los resultados muestran que en los últimos 10 minutos del segundo tiempo se registra la  mayor cantidad de goles. Esto puede ser por varios factores: las defensas presentan un mayor grado de cansancio, se ejecutan más sextas faltas, los equipos suelen arriesgar con la utilización del arquero-jugador  descuidando su propio arco y atacando con más vehemencia el del rival. Entre el resto de las etapas no se  evidencian diferencias significativas.

Análisis entre variables 

  1. Superficie de contacto / Zona de definición: se busca relacionar ambas variables con el objetivo de  determinar qué superficie de contacto obtiene mayor éxito dependiendo de la zona del campo de  juego en la que se ubica la pelota a la hora de rematar (zona de definición).

Conclusiones: tanto el interior del pie como el empeine se utilizan con frecuencia desde cualquier zona del  campo de juego. En segundo lugar, se observa que el interior del pie es la superficie más empleada en  distancias cortas, ya que ofrece una mayor precisión. Por otro lado, el empeine adquiere mayor relevancia en  la medida que nos alejamos del arco, dado que esta superficie de contacto le proporciona mayor potencia al  disparo. La puntera es un recurso que se utiliza bastante en distancias medias/ largas porque consigue un  golpe potente con poco recorrido del pie. La cara externa, la cabeza y otros recursos suelen ser muy poco  efectivos, por lo que se emplean muy poco.

  1. Zona del arco o portería / Zona de definición: se busca relacionar ambas variables con el objetivo de  determinar qué zona del arco suele recibir más goles, dependiendo de la zona del campo de juego en  la que se ubica la pelota al momento de rematar (zona de definición).

Conclusiones: las zonas de definición más cercanas al arco (Z1 y Z2) suelen tener como objetivo los  sectores bajos del arco (ZBD, ZBC y ZBI). La Z4 de definición también exhibe los mayores porcentajes en  los sectores bajos del arco, pero obtiene una mayor proporción en las zonas altas (ZAD, ZAC y ZAI), en comparación con los remates procedentes de las zonas de definición más próximas. Los remates desde Z5  suelen efectuarse sin la oposición del arquero, por lo que el centro del arco es el objetivo más buscado.  Por último, queda analizar la Z3 que presenta números similares a los de la Z1 y Z2, pero con la diferencia de que la ZBI es la más propensa a recibir goles.

III. Superficie de contacto / Zona de portería: se busca relacionar ambas variables con el objetivo de  determinar qué superficie de contacto es más adecuada, en función de la zona del arco a la que se quiera rematar.

 

Conclusiones: el interior del pie suele utilizarse en búsqueda de precisión en las zonas bajas del arco (ZBD,  ZBC Y ZBI). El empeine, si bien es utilizado para dirigir la pelota hacia cualquier zona del arco, es la  superficie de contacto que mayor porcentaje dispone para dirigir la pelota hacia las zonas altas (ZAD, ZAC  Y ZAI). La puntera, por su parte, también es un recurso bastante utilizado para sorprender al arquero en  las zonas bajas y esquinadas.

  1. Número de pases / Situaciones de juego: se busca relacionar ambas variables con el objetivo de  determinar qué cantidad de pases se suelen realizar en función del tipo de acción ofensiva que se lleve  a cabo.

Conclusiones: Podemos observar cómo el contraataque (CON), los robos (ROBO), las situaciones en inferioridad (INF) y los rebotes (RE) suelen ser jugadas exitosas si se las realiza con una mínima cantidad de  pases (0-2), en pos de evitar que la defensa o el arquero rival logren el reposicionamiento adecuado.

Por el contrario, tanto los ataques estáticos (AE) como la superación del pressing (SP) requieren una mayor  cantidad de pases (3-4 o 5-6) para favorecer el desorden de la defensa rival y encontrar líneas de pase.

Tanto en las jugadas en las que se utiliza al arquero-jugador(5×4) como las situaciones de superioridad numérica (SUP) se observan resultados similares, que indican que lo más recomendable es realizar una  amplia cantidad de pases para lograr aprovechar al jugador de más que se tiene al momento de atacar.

Las acciones de balón parado (ABP) evidencian que mientras menos pases se efectúen, más efectivas son, ya  que la ventaja se obtiene a partir de los movimientos que realizan los jugadores antes del comienzo de la  acción ofensiva.

No se analizan los goles del portero (PO), penal (P) y sextas faltas (SF), ya que obligatoriamente deben  convertirse en forma directa.

  1. Situaciones de juego / Número de jugadores: se busca relacionar ambas variables con el objetivo  de determinar qué cantidad de jugadores suelen intervenir en función del tipo de acción ofensiva  que se lleva a cabo.

Conclusiones: tanto los contraataques (CON) como los robos (ROBO), los rebotes (RE) y las ocasiones en  inferioridades (INF) requieren de una pronta finalización, por lo que cuantos menos jugadores toquen la  pelota, más rápido terminará la jugada.

Los ataques estáticos (AE) suelen ser efectivos cuando por lo menos 3 jugadores participan de la jugada, lo  que posibilita encontrar líneas de pase y desordenar la defensa.

La superación de pressing (SP) es eficaz cuando 3 jugadores intervienen, generando líneas de pase ante la  presión alta del rival, pero también muestra números interesantes con 2 jugadores, ya que la presión puede ser desactivada con un saque directo del arquero hacia el pívot.

  1. Zona de portería / Situación de juego: se relacionar ambas variables con el objetivo de determinar  cuáles son las zonas más propensas a recibir goles dependiendo del tipo de jugada generada por el  rival.

Conclusiones: como venimos observando a lo largo del estudio, podemos reconfirmar que la Z1 (ZBD, ZBC y  ZBI) es la más buscada por los atacantes. La ZBD y la ZBI reciben la mayoría de los goles de los cinco factores más importantes en la consecución del gol (CON, AE, ROBO, ABP y 5×4).

La ZBC los recibe preponderantemente de los contrataques y los robos. La ZMD y la ZMI tienen como punto  en común la gran cantidad de goles que obtienen en las acciones de balón parado. La ZMC tiene como  principal causa de sus goles los rebotes; esto puede ser debido a que, por lo general, encuentran al arquero  mal posicionado o fuera de acción por una intervención previa o una jugada que pega en el palo, un rival o  en un propio compañero.

Las subcategorías dentro de la Z3 (ZAD, ZAC y ZAI) tienen como punto en común que todas ellas reciben la  mayoría de sus goles de los ataques estáticos, contrataques y situaciones de robo.

Otros Resultados: 

Acciones de Balón Parado (ABP): se divide a la presente categoría en tiros libres (TL), saques laterales (L) y  saques de esquina (C). Sorpresivamente, no se evidencian diferencias significativas entre estas tres  subdivisiones, ya que de los 54 goles totales originados por esta vía, 19 goles se ocasionaron a partir de saques de esquina, 18 de saque de lateral y 17 de tiro libre.

– Riesgo / Beneficio de apostar por el arquero jugador (5×4): esta estadística se genera comparando los goles generados por esta vía (45) con los recibidos (28). De los 28 goles recibidos, 23 de ellos fueron en  condiciones de inferioridad (tras una recuperación y un rápido remate al arco) y 5 de ellos fueron  convertidos por el arquero desde su propia área.

Observación: Villa la Ñata convirtió 18 de los 45 goles generados por la vía del arquero jugador y recibió  solamente 3 goles por inferioridad y 1 gol por el arquero desde su propia área. Se decide eliminar a Villa la  Ñata de este análisis ya que es un equipo que apuesta fuertemente al arquero jugador desde el principio del  partido. 

Por ende, los números a comparar son 27 goles generados contra 24 goles recibidos. Cada gol se representa  en un 0,019 del total (1/51), por lo que el beneficio de optar por este recurso es de 1,058. 

Conclusión: por cada gol que se recibe utilizando al arquero jugador, se logra convertir 1,058. (un gol y 1/17  de otro).

– Acciones terminadas en el “Segundo Palo”: se contabilizan un total de 35 acciones finalizadas en el

segundo palo con éxito (8,23% de los goles totales). La mayoría de ellas provienen de Ataques estáticos (14  goles), Contraataques (11 goles), Robos (5 goles) y Superación del pressing (5 goles).

Análisis de todas las sextas faltas ejecutadas: de un total de 45 sextas faltas ejecutadas, se convirtieron 19  goles (42%) y 26 fueron desperdiciadas (58%). De aquellas 26 mal logradas, 12 fueron atajadas por el  arquero y 14 se fueron desviadas.

Conclusión: se logra observar una clara tendencia a ejecutar hacia la derecha del arquero. La zona baja  central (ZBC) y la zona baja derecha (ZBD) son los sectores más escogidos por los ejecutantes, presentando  los mayores porcentajes de efectividad. La zona media central (ZMC) suele ser de fácil contención para el  arquero, ya que su torso obstruye gran parte de la superficie. Los ángulos superiores (ZAD Y ZAI) también son  bastante buscados, aunque su efectividad suele ser menor.

Conclusiones finales 

  1. Las zonas más cercanas al arco presentan los mayores porcentajes de éxito para la consecución del gol. A  medida que nos alejamos del arco, esto disminuye significativamente.
  2. La cara interna del pie, seguida del empeine son las superficies más utilizadas. Ambos recursos se utilizan  desde cualquier sector del campo de juego, pero el interior del pie es más efectivo en distancias cortas y el  empeine es más efectivo en distancias largas. A su vez, el interior del pie es más preciso para buscar las zonas  bajas del arco, y el empeine, por su potencia, es más utilizado para buscar las altas. El recurso de golpear la  pelota con la puntera es útil en distancias cortas y medias.
  3. La zona baja del arco es la que más goles sufre en una temporada.
  4. El 60% de los goles provienen de cuatro situaciones de juego: contrataques, ataques estáticos, robos y  acciones de balón parado. Las acciones con arquero-jugador (5×4) también ocupan un lugar importante en la  consecución de los goles totales.
  5. La mayoría de los goles que se generaron durante la temporada provinieron de ataques rápidos con poca  cantidad de pases (0 a 2) y con pocos jugadores intervinientes (1 o 2).
  6. En los últimos 10 minutos del segundo tiempo se registran la mayor cantidad de goles.
  7. Los remates desde Z1 y Z2 obtienen la mayoría de sus goles en las zonas bajas del arco (ZBC, ZBD y ZBI). A  medida que el remate se aleja de la línea de los 6 metros, los porcentajes de gol en las zonas medias y altas  del arco incrementan significativamente.
  8. Los contraataques, robos, situaciones con inferioridad y jugadas generadas a partir de rebotes suelen ser  exitosas cuando se realizan pocos pases, ya que requieren de una pronta finalización. Los ataques estáticos,  la superación de la presión rival, los ataques con arquero jugador y superioridad numérica requieren, para  ser exitosas, una mayor cantidad de pases en pos de desordenar la defensa rival.
  9. Las acciones de balón parado presentan mayor porcentaje de éxito cuando se materializan con pocos  pases (0 a 2) y la zona media izquierda y zona media derecha son las escogidas por quienes ejecutan el

remate. No existen diferencias significativas en el porcentaje de goles concretados por saques de esquina,  laterales y tiros libres.

  1. La zona baja central es la que más goles recibe a lo largo de una temporada y la mayoría de ellos  provienen de jugadas rápidas que requieren de una pronta finalización (contraataques y robos). La zona baja  derecha y la zona baja izquierda se ven afectada por los 5 factores más determinantes en la consecución del  gol (contrataques, ataque estático, robo, acción de balón parado y 5×4).
  2. La utilización del arquero-jugador es rentable a largo plazo, ya que por cada gol que se recibe en su  utilización, se genera un gol y 1/17 de otro (eliminando a Villa la ñata de esta estadística).
  3. El 8% de los goles totales finalizaron en el segundo palo.
  4. Existe una clara tendencia a ejecutar la sexta falta a la derecha del arquero. La zona baja derecha y la  zona baja central fueron las más escogidas por los ejecutantes a lo largo de la temporada.

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Autor: Alan Holsinger (@alanholsinger) – Entrenador de Arqueros de Estudiantes de La Plata -CABA (@edelpfutsal.caba)

 

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